1 jun. 2011

La Dama del armiño,

Recorte

El animal es un armiño que como símbolo de castidad refuerza la intención semántica tanto del artista como del propio cliente.
Estaba considerado como atributo de pureza por su blanca piel.
El armiño muestra una garra en la que algunos han querido ver  un claro símbolo sexual en la posición de la poderosa garra sobre la abertura de la manga.
A pesar de los numerosos retoques, todavía se aprecian los colores azul y bermellón que el pintor utilizaba.


















'La Dama del armiño' o 'La Dama del hurón de la marta', 1488-1490
Óleo s/ tabla
54,8x40,3cm.
Cracovia-Czertorysky Museum


Una de las grandes joyas del Renacimiento y uno de los cuatro cuadros de mujer pintados por Da Vinci.
Cecilia Gallerami, 17 años, amante de Ludovico Sforza (El Moro), llevando en brazos un pequeño armiño aludiendo a Ludovico El Moro, conocido con el sobrenombre de 'ermellino' por haber recibido La Orden  del armiño concedida por Fernando I de Aragón, Rey de Nápoles.

Era hija de una poderosa familia milanesa y una excelente intérprete de música  que componía bellísimos versos con mucha facilidad.
Representa un hito en la historia del retrato en la pintura moderna por la novedosa posición de tres cuartos en la que fue retratada la joven y por la enorme plasticidad y elegancia que consiguio plasmar un maestro del dibujo como fue Leonardo da Vinci.

Lo interesante es el secreto a voces que representa, rico en ambivalencias y contradiciones de la moral oficial; la mujer debía ser casta, pero al mismo tiempo darse como amante.
Su gesto es muy difícil, ya que no llega a ser una sonrisa; la mano muestra una cierta desproporción con el resto del cuerpo, pero los dedos están pintados con esmerado detalle.
Fue retocada en numerosas ocasiones, su estado en el siglo XVIII era lamentable.
La tabla ha sobrevivido a dos guerras mundiales, expolios nazis y varios intentos de robo.

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